
Diagnóstico preciso y tratamiento especializado para problemas digestivos, hepáticos e intestinales con tecnología de vanguardia.
Cirugía para extirpar la vesícula biliar cuando hay cálculos (piedras) que causan dolor intenso, cólicos biliares, inflamación o pancreatitis. Se realiza mediante técnica laparoscópica mínimamente invasiva con recuperación rápida y retorno a actividades normales en pocos días.




Un gastroenterólogo diagnostica y trata enfermedades del sistema digestivo, incluyendo reflujo, gastritis, úlceras, síndrome de intestino irritable, enfermedad inflamatoria intestinal, hepatitis, hígado graso, cálculos biliares, pólipos y cáncer de colon, entre otros.
Debes consultar si presentas acidez frecuente, dolor abdominal persistente, sangrado digestivo, cambios en el hábito intestinal, diarrea o estreñimiento crónico, dificultad para tragar, pérdida de peso sin causa aparente o resultados anormales en análisis de hígado.
La endoscopía digestiva alta es un procedimiento que permite visualizar el esófago, estómago y duodeno mediante una cámara. Se utiliza para diagnosticar gastritis, úlceras, reflujo, sangrados y detectar lesiones como pólipos o tumores.
Se recomienda realizar la primera colonoscopía a los 45 años como prevención de cáncer de colon. Si tienes antecedentes familiares de cáncer colorrectal o pólipos, puede ser necesario hacerla antes, según indicación médica.
No, la colonoscopía se realiza bajo sedación consciente o anestesia, por lo que no sentirás dolor durante el procedimiento. Después puedes tener leve distensión abdominal que desaparece rápidamente.
El Helicobacter pylori es una bacteria que infecta el estómago y causa gastritis, úlceras y aumenta el riesgo de cáncer gástrico. Se diagnostica mediante pruebas de aliento, sangre o biopsia, y se trata con antibióticos y protectores gástricos.
El hígado graso es la acumulación de grasa en el hígado. Puede ser causado por obesidad, diabetes o consumo de alcohol. Si no se controla puede progresar a cirrosis. Requiere cambios en el estilo de vida, dieta y seguimiento médico.
Con cirugía laparoscópica, la mayoría de pacientes se recuperan en 1-2 semanas y pueden retomar actividades ligeras. La recuperación completa toma aproximadamente 4 semanas. Es menos invasiva que la cirugía abierta tradicional.
Debes seguir una dieta especial 2-3 días antes y tomar una solución laxante el día previo para limpiar completamente el colon. Es importante seguir las instrucciones médicas al pie de la letra para que el estudio sea efectivo.
El reflujo puede controlarse efectivamente con cambios en el estilo de vida, medicamentos y, en casos severos, cirugía antirreflujo. Muchos pacientes logran controlar completamente los síntomas con el tratamiento adecuado.