
Procedimiento ambulatorio que bloquea el paso de los espermatozoides mediante la interrupción de los conductos deferentes.

Es un procedimiento ambulatorio en el que se interrumpen los conductos deferentes para evitar que los espermatozoides lleguen al semen. No modifica la producción hormonal, la erección ni el deseo sexual. El volumen del semen tampoco cambia de manera perceptible.
No. La función sexual permanece igual. La erección, el deseo, la sensibilidad y la eyaculación se mantienen sin cambios. Lo único que ocurre es que el semen deja de contener espermatozoides, lo que no altera su aspecto, textura ni la sensación durante la relación sexual.
Una vez confirmada la ausencia de espermatozoides en el análisis posterior, la vasectomía es uno de los métodos anticonceptivos más efectivos disponibles. Hasta esa confirmación, es necesario usar otro método de protección.
No. Después del procedimiento, los espermatozoides pueden permanecer en los conductos por varias semanas. La infertilidad solo se confirma cuando un examen de semen demuestra que ya no hay espermatozoides. Este control es esencial.
Las molestias suelen ser leves y se concentran en las primeras 24–48 horas: sensación de tirantez, leve inflamación o sensibilidad en la zona. Estas molestias responden bien a frío local y analgésicos indicados por el médico.
Puedes caminar y realizar tareas livianas el mismo día. Las actividades físicas intensas se recomiendan a partir de los 5 a 7 días, según tu evolución. La mayoría de pacientes retoma su rutina habitual rápidamente siguiendo las indicaciones.