
Estudio de alta precisión para diagnóstico de enfermedades del corazón y vasos sanguíneos.




Ayuno de 4-6 horas antes del estudio
No consumir cafeína (café, té, chocolate) 24 horas antes si se hará estudio de perfusión
Informar sobre marcapasos, desfibriladores, clips metálicos o implantes (posible contraindicación)
Traer estudios previos: ecocardiogramas, cateterismos, resonancias anteriores
Usar ropa sin elementos metálicos (sin cierres, botones, sostenes con varillas)
Informar sobre alergias a medios de contraste o problemas renales






El ecocardiograma es más rápido y accesible, excelente para evaluación inicial. La resonancia es más precisa para medir función ventricular, detectar fibrosis, caracterizar tejidos y evaluar viabilidad. Es el estándar de oro en cardiología.
Depende del modelo. Los dispositivos antiguos son contraindicación absoluta. Los dispositivos modernos (posteriores a 2017) son "MRI-conditional" y pueden someterse a resonancia bajo condiciones controladas. Consulta con tu cardiólogo.
Es muy seguro. El gadolinio tiene menos efectos adversos que el contraste yodado de tomografía. La reacción alérgica es extremadamente rara (<0.01%). En insuficiencia renal severa se debe evaluar riesgo-beneficio.
La resonancia es no invasiva, sin radiación y sin riesgos de cateterismo. Se prefiere para evaluación funcional, viabilidad miocárdica, miocardiopatías y seguimiento post-infarto. El cateterismo se reserva para casos que requieren intervención inmediata.
La resonancia de perfusión detecta obstrucciones significativas (>70%) con alta precisión (85-90%). Para anatomía coronaria directa, la angiografía por tomografía es superior. La combinación de ambas proporciona evaluación completa.
Depende de tu condición. En miocardiopatías estables, cada 1-2 años. Post-infarto para evaluar remodelación, a los 3-6 meses. Antes de decisión quirúrgica, una sola vez. Tu cardiólogo definirá la frecuencia según evolución clínica.